Zona G / Rosales
Nuestra sede principal de más de 400 metros cuadrados en la exclusiva Zona G de Bogotá.


Nuestra historia
En 2008 nació Barcé con una idea muy sencilla, pero profundamente ambiciosa: demostrar que una peluquería podía ofrecer una experiencia de nivel internacional sin perder la cercanía, la calidez y el trato humano que hacen sentir especial a cada persona.
Comenzamos en una pequeña sede de Bogotá con un equipo convencido de que el verdadero lujo no está únicamente en un excelente corte o un color impecable, sino en la manera en que cada cliente es recibido, escuchado y atendido desde el primer momento hasta su despedida.
Con los años, esa visión se convirtió en una realidad gracias a la confianza de miles de clientes que hicieron de Barcé parte de su vida. Hoy contamos con dos espacios que representan esa evolución:
Nuestra sede principal de más de 400 metros cuadrados en la exclusiva Zona G de Bogotá.
Una segunda sede ubicada en el tercer piso del Hotel Grand Hyatt Bogotá.

En Barcé creemos que la belleza comienza con una asesoría profesional. Antes de iniciar cualquier servicio, escuchamos, analizamos y entendemos las necesidades de cada persona para construir un resultado que refleje su estilo, personalidad y esencia.
Nuestro equipo está conformado por profesionales especializados en corte, color, styling y tratamientos capilares, respaldados por una formación permanente en Colombia y en referentes internacionales de la industria.
Además de nuestros servicios de peluquería, hemos creado espacios dedicados al bienestar integral, donde nuestros clientes pueden disfrutar de manicure, pedicure, maquillaje, tratamientos faciales, depilación y otros servicios de estética.
Más que una peluquería
Cada corte, cada color, cada tratamiento y cada recomendación tienen un mismo propósito: que nuestros clientes salgan sintiéndose mejor de lo que llegaron.
Después de más de 18 años de historia seguimos creyendo en lo mismo que nos inspiró desde el primer día: nunca dejar de aprender, nunca dejar de innovar y nunca dejar de cuidar cada detalle.
Porque en Barcé entendemos que la belleza no se improvisa. Se construye con conocimiento, experiencia, pasión y un servicio que permanece en la memoria mucho después de terminar la cita.